Los cables eléctricos de desecho contienen valiosos recursos de cobre. Es fundamental recuperar el alambre de cobre de desecho de forma rápida y eficiente. El mejor método para procesar el alambre de cobre es utilizar tecnología avanzada
máquinas de reciclaje de cables y alambres para pelar el cable de cobre rápidamente. Mediante procesos como la trituración, la separación por gravedad y la clasificación convencional, se separan los gránulos de cobre y el revestimiento plástico. La tasa de recuperación del metal puede alcanzar el 98 por ciento, lo que permite el reciclaje de los recursos.
Desventajas de los métodos tradicionales de reciclaje
Incineración: El método tradicional consiste en «quemar para extraer el cobre». Se basa en la naturaleza inflamable del aislamiento de los cables para quemar los cables de desecho, tras lo cual se recupera el cobre. Sin embargo, durante el proceso de incineración, la superficie de los hilos de cobre sufre una oxidación severa, lo que reduce la tasa de recuperación de metales no ferrosos. Cabe señalar que la quema del aislamiento provoca una contaminación medioambiental significativa, y muchos países y regiones ya han prohibido explícitamente esta práctica.
Método de pelado manual: Consiste en pelar manualmente la cubierta exterior de los hilos de cobre. Es un proceso que requiere mucha mano de obra y resulta costoso. En el caso de los cables mixtos —como el cableado de automóviles, los cables de red y los cables de electrodomésticos desmontados—, la eficiencia de separación es baja. Con el aumento de los costes laborales, este método se utiliza cada vez menos para el reciclaje de cables de desecho.
Nuevo método físico-mecánico
La máquina de reciclaje de cable de cobre utiliza tecnología de separación física en seco. Mediante procesos de trituración, separación y clasificación, extrae tanto elementos metálicos como no metálicos. El proceso consiste simplemente en introducir los cables de cobre de desecho en una cinta transportadora. Todo el proceso de reciclaje está totalmente automatizado y da como resultado gránulos de cobre puro y plástico. Los materiales clasificados pueden venderse directamente a plantas de transformación de metales para la fabricación de productos metálicos, mientras que el plástico puede venderse directamente a plantas de transformación de plástico. Este método ofrece ventajas como una alta eficiencia de reciclaje, una elevada pureza de los materiales clasificados, así como respeto por el medio ambiente y eficiencia energética.